Día 1.
Ayer tuve otra recaída; todos mis nervios colapsando mientras mi mente me aturdía con pensamientos que no alcanzaba a digerir. Era difícil distinguir la realidad de mi imaginación, aún no sé cómo no me quebré totalmente, quizá fue por los 2 mililitros de lidocaína que inyecté a mis venas.
Euforia, tristeza, enfado, desilusión, ganas de gritarle al mundo lo mierda que me sentía y lo mierda que sentía mi alrededor. Estos son algunos de los sentimientos que me inundaban y me hacían pedacitos de sollozo al par de mi pensar...
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